A MI VELORIO NO VENGA A LLORAR

 

Por: Alberto salcedo

Un día como hoy de 1993 muere en Nueva York Héctor Juan Pérez Martínez, quien años más tarde sería inmortalizado como Héctor Lavoe. Este boricua nacido en una familia muy humilde es considerado uno de los más importantes exponentes de la Salsa, ya que ayudó con creces a difundir y consagrar este género, junto a Willie Colón y luego en solitario, no solo en América Latina sino en otros continentes.

Con el sentimiento de su voz, tan limpia en su nasalidad natural, cautivó el corazón de los barrios obrero a finales de la década de los 60, en cientos de canciones que traducen las alegrías y tristezas, de las nacientes ciudades del Caribe

 El jibarito que recorrió las calles del Bronx, emergió un renovador voceo callejero y sonoro, de raíces afro  latinas y caribeñas. La Salsa, el espíritu revelador de nuestros ancestros, inspiró un poderoso cóctel cultural, que brotaba en cada esquina por la migración y la diáspora de miles de personas latinos hacia EE UU

Los pobres venidos de América latina, niches, y mulatos habitaban esas barriadas sucias y marginales, pero rítmicas, los desempleados, ocupaban el tiempo en hacer travesuras y asistir a los bailes. En el caribe, cuando sufrimos por las adversidades de la explotación, vida, el baile, el bembe, la rumba son alimentos de nuestra cosmovisión espiritual, vivir sabroso, expresión acuñada por Francia Márquez, la primera negra vicepresidente de Colombia.

Héctor Lavoe fue el gran ícono de la salsa, fue el Che Guevara de la clave y el soneo, Pero su espíritu jocoso y contagioso sentido del humor, sigue siendo el puente entre el pasado y el futuro de nuestra espiritualidad caribeña, reivindicando a los barrios pobres de toda América, que lo siguen llorando y bailando

Porque al fin al cabo, Todo tiene su final, nada dura para siempre, Tenemos que recordar que no existe eternidad, la voz del barrio nos recuerda algo que todos sabemos así, a veces se nos olvide: somos finitos y aunque tenemos visos de eternidad, no vivimos para siempre

el 17 de abril de 1983, se efectuó el Concierto "El Cantante de los Cantantes", en el poliedro de Caracas, como nunca con más 18.000 personas, sin hablar de las cinco mil que aún estaban a las afuera del recinto público, esa noche el público se desbordó con. “Tu amor es un periódico de ayer-que nadie más procura ya leer.

Su historia musical quedó allá en la eternidad, en la memoria musical de este continente

.

 

 

 

 

 

 

Comentarios

Entradas populares